Como uno mismo puede enredarse en sus propios pensamientos, ahogarse entre
sus propias locuras cotidianas y empezar a crear una bola, que crece y crece
sin parar. Como si fantasmas, miedos ajenos te invadieran la vida, no los
creaste pero pareces ser la razón de su estadía en este mundo. Es como hacerse
cargo de los errores de tus antepasados y cargar con ellos durante el presente,
con la presión constante de que podes cometerlos vos, y eso sería claramente
una doble falta. Es como sentir, que sos parte de una línea de acción que no se
corta, como si un destino fijo marcara tu camino y aunque quieras no puedas
escapar, porque de alguna manera u otra, deseas equivocarte, necesitas eso que
sabes a otros dañó. Porque eso, que empieza a sentirse obscuro, eso que deseas
con todas tus fuerzas sabiendo que puede ser lo que te destruya completamente,
es lo que te hace sentir vivo.
Y ya no importa, porque ese segundo de felicidad
plena que se siente, vale la pena contra todo lo demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario