miércoles, 2 de mayo de 2012

Con los ojos hinchado y la boca roja

Me molesta tener la razón. Antes fue una idea, ahora es realidad, y lo sabía, siempre lo supe. Pero quería que me sorprendieras, lo deseaba con todas las fuerzas. Todavía espero que me sorprendas. Necia, estúpida.
Te fuiste y no me volviste a mirar antes de doblar la esquina. Nunca miras cuando estas enojado... por eso supongo que ademas de todo estas enojado, conmigo. Por que vos sentís que es mi culpa, y yo lo siento también. Entonces termino teniendo la culpa de todo y de sentir culpa a la vez.
Se que cuando me veas vas a querer sonreír y abrazarme, y no vas a hacer ninguna de esas dos cosas. Se que cuando te vea voy a sonreír y te voy a abrazar, con ganas de llorar y de correr (no de vos, si no de mi) ¿Porque sera que casi nunca se hace lo que se quiere? 
Te escribo esto pensando en vos, delante mio. Mirándome desde nuestro colchón, en nuestra habitación, con un velador que te ilumine la mitad de la cara, un libro en las manos, y un vaso de agua en la mesita de luz. Espiándome de reojo, sin interés en lo que escribo, solo mirándome porque si. Y yo acá como siempre pensando, y queriendo que te interese mis palabras, no se por que. Acá pensando en lo que hubiese pasado si.. en vez de simplemente recordar lo que paso y disfrutar lo que pasa. Porque eso también lo hago, pero no me es suficiente.
Porque yo se perfectamente que vas a volver a doblar esa esquina. Como se también que yo voy a volver a mirarte olvidándome de mis conclusiónes y análisis exhaustivos. Sólo espero que entiendas, que así como yo jamás te voy a pedir que vueles, no me pidas que me conforme con caminar.


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