¿Quien no quiere volver? Reencontrarte con vos mismo en tu estado más puro, en ese mundo sin corrupción, cuando la droga eran caramelos, un cigarrillo un habano de chocolate, tus hermanos tus mejores amigos y peores enemigos, tus primos compañeros de aventuras inimaginables, si te rompían el corazón tu mamá te curaba con un beso y un abrazo, tu viejo era un superheroe y tener dos pesos era ser millonario. Odio el mundo de los adultos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario